8 de septiembre de 2011

Intriga

No hace frío y así como está, casi desvestida, sale y se sienta en el primer escalón. El pelo suelto apenas se mece acariciándole la espalda y mientras la noche cargada de aromas la relaja, por su mejilla una lágrima resbala callada.
Se sorprende pero no tiene miedo, todo es más que claro, aunque lo que siente es algo raro.
Trata de ubicarse en el tiempo y en su espacio pero esos ojos oscuros que la miran tan de cerca y esos dedos suaves que la acarician tan despacio la confunden.
No hay lazos, nunca los hubo y hay un abismo insalvable que los separa y los enlaza... y Ella que no puede explicar lo que le pasa...

¿Su intriga?

Que el piso desaparezca bajo sus pies en el próximo paso que haga…

1 comentario:

Adriana Fernandez dijo...

El piso que ves, siempre desaparece sobre tus pies. Los paso que lo pisan lo hacen otro piso, el que vos querés.